Niet blij met je aankoop? Geeft niet! Je kunt artikelen tot 30 dagen retourneren
Met een cadeaubon zit je altijd goed. De ontvanger kan de cadeaubon voor alles uit ons assortiment inwisselen.
Tot 30 dagen retourrecht
... Al llegar a Mogador, tuve la extraña sensación de empezar una nueva vida en una ciudad lejana, rodeado de gente que no cono-cía, donde no tenía nada y nada me pertenecía. A mis cuarenta años, era demasiado tarde para adaptarme a este lugar del que no sabía nada. Antes, tenía dos patrias: el Rif y Argelia. Siempre había pensado que si tuviera que dejar una, sería para irme a la otra. Desde mi infancia, me había acostumbrado a vivir cerca del mar Mediterráneo para bañarme en su luz, para contemplar su esplendor y su belleza. Sabía que lo echaría de menos el día que me alejase de aquel. Me encantaba su sol vigorizante y sus olores penetrantes. Todo lo que necesitaba era que mi mirada se perdiera en su claro horizonte. Empecé mi vida aquí solo... Nada me distinguía de los otros seres recién llegados aquí... Guardé mis pensamientos, los secretos de mi pasado, para mí. Muy po¬cas personas sabían realmente quién era yo, de dónde venía y de qué había estado huyendo.